Laura quería dar a su segundo hijo un nacimiento diferente.

Septiembre del 2015

En mi segundo embarazo buscaba una preparación al parto distinta a la que había experimentado con el primero, donde acudí a "Educación pa/maternal" del mi centro de salud y complementé con clases de natación para embarazadas en un centro deportivo.

 

Y así es como encontré el curso de preparación al parto que ofrecía Amanda. ¡Es perfecto! Combinaba charla informativas con ejercicio físico específico para embarazadas en el agua, fue lo que pensé.

 

Y no me defraudó, consiguió alcanzar mis expectativas y las supero.

Amanda no nos ha ofrecido sólo charlas informativas sobre el embarazo, sino información basada en la evidencia científica, un feed-back de nuestros temores e inquietudes y si estaban fundamentados, nos ha dado las herramientas para poder tener en nuestra mano el parto que deseamos, poder aprender como sobrellevar mejor el dolor y que hacer para aliviarlo.

 

Las sesiones de piscina  mejoró mi estado físico, mi bienestar y alivió pequeñas molestias del embarazo.

Hemos tenidos momentos muy emocionantes como cada video de partos que nos ha mostrado y la sesión de hipnoparto que nos dejo a todos con el corazón lleno de paz de cara  al parto.

Y además supone un encuentro con otros futuros papas y mamás con los que compartir experiencias.

 

¡Totalmente recomendable!

Ya sólo queda que todas tengamos el parto que deseamos.

 

 

 

Laura quería dilatar en casa y me pidió acompañamiento.
Quería aguantar el máximo tiempo posible en casa y después acudir al hospital.
Deseaba un parto natural y cero intervenciones.


Bueno, pues resulta que Guille, su bebé no tenía los mismos planes... 
Laura me llamó por contracciones, una hora más tarde estábamos en la bañera con olas realmente intensas y de repente se levantó diciéndo que tenía ganas de empujar... Ya no dio tiempo a ir al hospital...
Guille nació en el baño del dormitorio, su mamá sentada encima de su papá y yo sentada en el bidé... Un tetrix!!!


Fue un gordito de 4,5 kg que nació en dos empujones llenando de felicidad a sus papás y a su hermanita que se levantó a conocerle al rato.


Lástima que tuviéramos que acudir más tarde al hospital para extraer la placenta, en casa se negó a salir... 

La vida de las comadronas independientes está llena de sorpresas... Y satisfacción

 

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